Lagasca, 46. Metro: Serrano

© Carlos Gavilanes

Ideal para cuando se tiene una novia maja y bien educada o una chaqueta austriaca. Como yo jamás me permití ordinariez del calibre de la opción (b), conocí este bar a través de la opción (a) (aunque la mayoría de las damas majas y bien educadas no suelen permitirse ordinariez de tal calibre). Se trata de una sucursal de ‘El Timón’ de Alonso Martínez, en la que también se puede comer en plan más heavy (pero eso sólo queda para los ‘ austria-men’ o los que trabajan por la zona, me temo). Aquí estamos en el reino de las raciones de chopitos (maxima especialidad, a mi juicio, del local), calamares, y hasta navajas a la plancha. Todo ello relativamente caro, pero de garantía, que se dice.

Cumple todos los requisitos para ser bar de cabecera de domingos y festivos (incluso, para los interesados, tiene una iglesia cerca, cuyos horarios se dejan sentir en el local porque las avalanchas de gente son frecuentes al final de las misas -diran lo que quieran, pero pocas cosas hay mas entrañables, y de mayor elegancia en el mundo, que una salida de misa un domingo por la tarde en el barrio de Salamanca-).

En fin, muy completito, aunque algo convencional (y, sobre todo, perfecto si el lector cumple alguna de las dos opciones arriba indicadas -o las dos, si es que esto es posible en absoluto,).