© Carlos Gavilanes

Guzmán el Bueno, 33 Metro: Argüelles

Hay por lo menos dos en la misma calle, pero el que aquí reseño es el más interesante, fundamentalmente porque es en él en el que se pueden tomar raciones relativamente seminales de Patatas Bravas (nada que ver con los platos engaña-turistas que se gastan en el Callejón del Gato, los supuestos inventores) o de Calamares Fritos (igualmente, nada que ver con la bazofia refrita en sabe Dios qué aceitucho que se sirve en los antros de los aledaños de la Plaza Mayor). Igual que el Nájera, del que esta bastante cerca, es un buen sitio para alimentarse antes de presenciar uno de los célebres conciertos con que nos obsequian de vez en cuando en el Revólver.

El ambiente es majete (sin pasarse, ¿eh?) los fines de semana, y se espesa considerablemente los días de diario. Ah, y no tiene televisión (así que olvidad la idea de presenciar algún partido del Canal+ aquí).