© Carlos Gavilanes

Menéndez Pelayo, 17

Este es un espléndido bar procedente de mi época CSIC, época de magníficas comidas y gloriosas fiestas en el piso de un amigo, situado en Narváez, 50. Ideal para tomar lo que la tradición llama ‘aperitivo’, sábados y domingos antes de comer, pero también excelente para las tardes. Decorado con fotos taurinas y deportivas, resalta el amor de los dueños por uno de los clubs de fútbol de Madrid, de cuya plantilla pueden verse diversas fotos, correspondientes a varias etapas. Si no fueran suficientes los recuerdos de la época dorada que cité antes, estos toques de buen gusto deportivo terminarían por convencerme de que se trata de un sitio seminal.

Bueno, y eso sin mencionar que los camareros son rápidos, eficientes y generosos con las tapas, o que tienen botellines de Mahou ‘etiqueta verde’, cerveza a la antigua usanza (de hecho, puede elegirse entre botellín y caña, pero lo normal es decantarse por lo primero, aquí). Y encima la clientela muestra saludables signos de interclasismo, poco habituales en las zonas mas tradicionales del Barrio de Salamanca.

Vamos, que cuenta con todas mis simpatías. Ante esto, la parroquia ‘baldosinera’ tiene que palidecer. Y es que no todo son modas en esta vida. También están los valores eternos. Digo yo.

© Carlos Gavilanes

Víctor de la Serna, 30

Sitio grande y animado, bastante apropiado para celebraciones que involucren mucha gente (como 20 o más), en especial si se trata de población no demasiado refinada, gastronómicamente. Llega a mis oídos a través de mis amigos los “arturos” (de Arthur Andersen), que una vez más muestran su profundo conocimiento de los zampódromos madrileños. Como dije al principio es grande y animado, y en verano tiene una muy aprovechable terracilla. Cuando llegamos, vimos un comedor de dimensiones razonables y unas mesas grandotas donde una gran cantidad de seres se arremolinaba en torno a unas jarras de sangría, y se reían a carcajadas y hacían ruido… Perfecto, pensé. Incluso a algunos les brillaban notablemente los ojos. Sólo quedaba comprobar las raciones.

Como indica el mismo nombre, se trata de una especie de club de cordobeses, así que qué menos que probar los Flamenquines, que yo había comido antes en Granada. Aquí (igual que en Graná) los ponen con lechugas (sí, esa historia que algunos llaman ‘ensalada’, y que yo nunca me como) y patatas fritas. Pero ahí se terminan los parecidos, porque lo que me dieron en la ‘Casa’ esta no me satisfizo excesivamente. Algo semejante ocurrió con el - Adobo de Palometa-, y sólo las Ancas de Rana (que yo no había comido nunca antes, no os creais) se salvaron un poco de la quema (a pesar de la indudable repulsión inicial que tuve que superar).

Así que, bueno, ya que si uno quiere organizar algo para 20 no es tan fácil encontrar un marco incomparable como este, pues eso, igual es una buena opción (ademas, tampoco he probado yo todas las raciones, y tienen muchas (incluido ‘Rabo de Toro’). Nunca se sabe…

Lagasca, 46. Metro: Serrano

© Carlos Gavilanes

Ideal para cuando se tiene una novia maja y bien educada o una chaqueta austriaca. Como yo jamás me permití ordinariez del calibre de la opción (b), conocí este bar a través de la opción (a) (aunque la mayoría de las damas majas y bien educadas no suelen permitirse ordinariez de tal calibre). Se trata de una sucursal de ‘El Timón’ de Alonso Martínez, en la que también se puede comer en plan más heavy (pero eso sólo queda para los ‘ austria-men’ o los que trabajan por la zona, me temo). Aquí estamos en el reino de las raciones de chopitos (maxima especialidad, a mi juicio, del local), calamares, y hasta navajas a la plancha. Todo ello relativamente caro, pero de garantía, que se dice.

Cumple todos los requisitos para ser bar de cabecera de domingos y festivos (incluso, para los interesados, tiene una iglesia cerca, cuyos horarios se dejan sentir en el local porque las avalanchas de gente son frecuentes al final de las misas -diran lo que quieran, pero pocas cosas hay mas entrañables, y de mayor elegancia en el mundo, que una salida de misa un domingo por la tarde en el barrio de Salamanca-).

En fin, muy completito, aunque algo convencional (y, sobre todo, perfecto si el lector cumple alguna de las dos opciones arriba indicadas -o las dos, si es que esto es posible en absoluto,).

Es el restaurante de Abraham García, donde se come muy bien. Hace mucho que estuve, por lo que no lo recuerdo demasiado, y no es porque sea asidua de los restaurantes de más de 60 euros! He leído varias opiniones en el 11870 y coincido con muchas de ellas, quedándome también con los huevos con espuma de hongos, y que en nuestro caso Abraham García fue de los más amable y divertido. Hay que ahorrar, pero os lo recomiendo una vez.

Sólo he estado una vez, y fue exactamente hace 13 años, así que esta crítica quizá no sirva de mucho.

Fuimos invitados, pues entonces El Amparo era el referente del restaurante posh, y estaba considerado entre los mejores de Madrid. Fue mi primer huevo con trufa, y ya han habido varios desde entonces, pero ese aún lo recuerdo.

Me da la impresión, que ha cambiado desde entonces, podés ver lo que opinan otros en:

el 11870, y en la Guía de Restaurantes de Madrid, que dice que cuesta más de 35 euros  por persona, y eso y algo más nos costó hace 13 años!

A destacar del sitio es su ubicación, en una de las zonas más chic de Madrid, en un callejón peatonal, junto al de Jorge Juan que alberga tiendas de moda como  Sybilla, Roberto Torreta y Alma Alguilar.

GEOCONTACT[25]

Recomendable artículo el de El Viajero, para los que buscan el alojamiento más económico, y saben que eso no tiene que ser sinónimo de cutre en absoluto. Lamentablemente, aún quedan estableciemientos que no son los más recomendables, pero en El Viajero recomiendan algunos que conocemos y de los que compartimos su opinión.

Hace una selección de 10 alojamientos en Madrid a buen precio, en el centro y muy acogedores.

Algunos también los puedes ver en Softguides:

  • Hostal Santo Domingo, en la plaza de los hoy desaparecidos cines Luna.
  • Analina Rooms, que como dice El Viajero, casi lleva el chocolate con churros incluido.
  • Hostal Colors Host, un toque de color en cada habitación.
  • Hostal La Fontana, junto a su socio el Dolce Vita, se han convertido en dos lugares muy acogedores sobre todo para el público gay.
  • Hostal Pop, es un albergue, de los de camas compartidas, para gente joven, con buen ambiente.

Añadimos dos que hemos conocido recientemente, y que también están marcando una nueva tendencia en la hostelería en Madrid.

  • Hostal Oxum, moderno y elegante en el Barrio de Chueca
  • Hostal El Pasaje, al lado de la Puerta del Sol, un edificio de 1900, con las comodidades que buscamos ahora, y desde 55 euros la habitación doble con desayuno.

hostal oxum madridhostal oxum madrid

Imágenes del Hostal Oxum

Maquinas y Almas –hasta el 13 de octubre en el Museo Centro de Arte Reina Sofía

Hasta el 13 de octubre estará en el Reina Sofia una interesante exposición de arte cinético y digital.

Se trata de una amplia muestra en la que un nutrido grupo de artistas explora las posibilidades que ofrece la tecnología para expresar sus inquietudes y/o crear belleza.

Muchos de los artistas en la muestra llevan muchos años investigando el lenguaje del arte y, afortunadamente, algunos de ellos han conseguido no dejarde seducir por la tecnología en sí misma, y hecho uso de ella para construir artefactos, algunos de inusitada belleza como las fuentes de “petroleo” de Sachico Kodama, los juegos hipnóticos de luz de Friedlander o los retablos sensibles interactivos de Lozano-Hemmer. Gracias a la semi-penumbra en que están expuestas y una correcta iluminación, podemos sentir toda la fascinación de estas piezas.

Merece la pena ver esta exposición, no porque sea innovadora -se puede innovar más?- sino por los momentos de auténtica contemplación estética que nos puede dar.

Entre el 4 de junio y el 27 de julio,  PhotoEspaña trae a Madrid 64 exposiciones de fotografía. Bajo el lema “El lugar” vuelve PHotoEspaña, el Festival de Fotografía y Artes Visuales que todos los años convierte la ciudad en una gran fiesta de la fotografía. Todos los fotógrafos participantes, tanto en la Sección Oficial como en la sección Off, se enfrentan, de alguna u otra manera, a lo que cada uno entienda como “El lugar”.

Entre las exposiciones más esperadas destaca Bill Brandt. The Home, que en la Sala de Exposiciones AZCA (paseo de la Castellana, 81) del BBVA, muestra, por primera vez en España, la serie de retratos que este mítico fotógrafo británico hizo de la clase trabajadora inglesa durante los años 30 y 40.

La Fundación Banco Santander organiza en el Teatro Fernán Gómez (Plaza de Colón, 4) una exposición de las fotografías de W. Eugene Smith, muchas de ellas publicadas en la revista Life. El trabajo de este autor americano se caracteriza por un sincero compromiso social.

El gueto de Lodz, durante la invasión nazi de Polonia, es el lugar que una y otra vez enfoca el objetivo de Henryk Ross, como puede verse en las fotografías de la exposición celebrada en el Museo de Arte Contemporáneo (Conde Duque, 9 y 11) con el título Recuerdos enterrados.

También el Museo Reina Sofía (Santa Isabel, 52) apuesta por dos clásicos: Leonardo Cantero, miembro de la escuela de Madrid, cuya serie Dehesa abulense es un hermoso testimonio del mundo rural en los años sesenta, y Robert Smithson, una de las figuras más significativas del Land Art, práctica que consiste en transformar los paisajes naturales.

Pero además PHotoEspaña 08 se convierte en un trampolín para fotógrafos emergentes. Descubrimientos PHE muestra en el Complejo El Águila (Ramírez de Prado, 3) los 70 portafolios seleccionados entre los participantes de este certamen para jóvenes promesas. Por otra parte, el 13 de junio La noche de la fotografía toma la calle con el PHotoMaratón de Canon, los Recorridos fotográficos de Camper, las proyecciones nocturnas en el Barrio de las Letras y las actividades de Captura.org, un colectivo que aprovecha las ventajas de Internet para difundir sus creaciones. Este año PHotoEspaña hace especial hincapié en los llamados Programas para los Públicos, una serie de visitas guiadas a exposiciones y de talleres infantiles.

La 33 edición de este festival que alegra el periodo estival madrileño se celebrará del 1 de julio al 24 de agosto.
El Patio Central del Conde Duque, los Jardines de Sabatini, los teatros Fernán Gómez y Español, el Teatro Circo Price o las Naves del Español en Matadero Madrid, además de las calles y plazas de la capital, volverán a ser escenario para la música, el teatro, la danza, el circo, la zarzuela, los títeres o el cine.

Ver programa

Una tarde cualquiera, la Puerta del Sol de Madrid se pone a rebosar de gente, de lo más variopinto.

Más información de la zona en nuestra página de las Zonas de Sol y Opera

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